Halloween, querido Halloween

ImagenDedico todo el día a pensar en ti. El resto del tiempo es tiempo desperdiciado. #SanValentinSeVaDeHalloween

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¿Qué hay?

Imagen“¿Qué hay?” es la pregunta que buscamos plantear de un modo radical y originario, tomada desde sí misma, en Filosofía, pero siempre queda encubierta, dejada atrás, impensada en la propia investigación filosófica, en la búsqueda misma. Que haya “hay” es lo que impulsa a pensar, lo que constituye el presupuesto impensado del pensar mismo, que se hace cargo de sí-mismo (la re-flexión que inaugura la Modernidad con Descartes) y del mundo (la conceptualización sistemática entendida como unidad total de sentido o ciencia teorética). “¿Qué hay?” es la pregunta buscada que la propia búsqueda constantemente desplaza, situación paradójica: cuanto más es buscada, menos es encontrada, ya que no está donde se piensa y se encuentra donde no está. La pregunta “¿Qué hay?” es la pregunta por el acontecimiento y el acontecimiento como pregunta, como continuo cuestionamiento de todo presupuesto y todo prejuicio. El mundo “hay”, es un “hay” como “ahí” entendido como “localización preespacial” y como “tiempo intensivo”: se nos da mundo como “hay mundo” y se nos da el otro como un “tú”, que es un “yo” visto desde mi propio “yo” que no consiste en otra cosa que en estar en relación con ese “tú” que me hace “yo”. ¿Quién es primero, el “yo” o el “tú”? Ninguno y los dos. A la vez que es uno lo es el otro, en respectividad relacional o en una relación de respectos, como intensivamente sincronía de la acción común compartida, que siempre se da en medio del “hay”, sin inicio ni final: “hay” “mundo” como unidad constitutivamente plural y “hay” “yo” como otro (“tú) en tanto que es otro (“tú) es un “yo”. Se libera el sentido desde la condición de inteligibilidad del límite posibilitante entendido como tiempo intensivo: el “hay” que encontrar únicamente, solamente, como aquello en el que el “encontrarse” (ver Ser y Tiempo) ya acontece y precomprende el ser como aquello que no es ente y que no es presente. Siempre “frente” (“a la contra”) del mundo, “comprendiendo” en el estado de arrojado a una facticidad históricamente acontecida como finitud y pluralidad. Comprensión del ser como “hay” cuando se dice “algo hay” (entre tú y yo como, precisamente, el “entre” que nos “pone” en relación, quizás, hasta sexual), hay un “hay” del “mundo” que es aperturidad a que “algo haya” y se pueda hallar como “encontrándose” cabe(en medio de) lo ente-en-total (que no es lo mismo que el “ser”): una aperturidad y un desocultamiento que procura el “darse” (es, por tanto, el “hay”) que él mismo no se “da” como “dado” a lo presente sino que se ausencia. Es lo que “da” y no se “da” como ente ni como presente, es el “hay” de todo haber, que tienen lugar en el “encontrándose” haciendo “mundo”, bien como un siendo “ante-los-ojos” (objetos de la mirada teorizadora), o bien como un siendo “a-la-mano” (objetos de uso técnico-instrumental), o bien siendo “con” (los otros existentes humanos). El “hay” es una remisión que da-tiempo, que da-ser y que da-tiempo-y-ser: “hay” el acontecimento que es el acontecimiento del “hay” como un “se-da”, a saber, que haya “hay” que es, a la vez, co-pertenencia Y di-ferencia (ontólogica y sexual), el horizonte trascendental de la pregunta por el sentido del ser que deja de ser una tras-cendencia para ser un afuera puramente inmanente que hace posible pensar la distinción ontológica ser-entes. Es el orden del Praesenz (el juego de presencia-ausencia en el que consiste e insiste el “hay” juego del “mundo”), indisponibilidad que dispone a que haya algo así como “hay algo”, que nos dirige, siempre desplazada, a la pregunta posibilitante de todo preguntar: “¿qué hay?” . “Nada” más que el juego de remisiones infinitas y de donaciones gratuitas in calculables, como el amor. Ya no sistema lógico de la deducción sino un régimen lúdico de lo intempestivo y de lo singular plural, de lo intensivo como simultaneidad de lo desigual y como afirmación de la producción inmanente espontánea del deseo. Del orden del logos totalizador, tranquilizador y pacificador, que todo lo amansa en la síntesis última de un saber absoluto pasamos a la fuerza polémica del acontecimiento del “hay” como sintaxis diferencial de las multiplicidades entendida como el eterno retorno que distribuye nomádicamente, selectivamente, las voluntades de poder según su potencia de creación o de disminución de intensidad de la vida. El “hay” como un afuera absolutamente inmanente que ya concibió Heráclito (los contrarios se copertenecen por la diferencia por el “hay” o “logos”), Spinoza (la sustancia o el “hay” es modalmente plural) y Nietzsche (el retorno no es de lo idéntico sino de la diferencia de la repetición de lo irrepetible, de lo intempestivo o contrahistórico). “¿Qué hay?” como la primera frase para ligar…y para ligar el mundo por la diferencia. Es todo lo que hay preguntarse “¿qué hay?” .

Ríete de mí conmigo y que surja la risa (y lo que sea)

“Bello es callar juntos, Más bello, reír juntos, Bajo la sedosa tela del cielo Apoyado en musgo y haya Reír amablemente en voz alta con amigos (…) Si lo hago bien, entonces callemos; Si lo hago mal. entonces riamos Y hagámoslo cada vez más mal, Hagámoslo más mal, riamos más mal” F. W. Nietzsche del Epílogo al primer volumen de Humano, demasiado humano. Riámonos juntos de mí y conmigo…esta es la proposición que te hago. http://youtu.be/y6a-nbWY8dMImagen

La guerra perpetua del pantalón

Bodegón con Teclado

por Lilliana Ramos Collado

La ley contra el pantalón en la mujer es, según Bard, “una ley que no existe”, pero seguimos obedeciéndola. Parece que esta guerra por el pantalón no terminará.

El pantalón ha sido campo de batalla entre dos bandos. Y no porque provea abrigo individual a cada pierna por separado, pues nuestra extremidades inferiores trabajan mejor siempre en cooperación coordinada para no dejarnos caer. Al contrario, la guerra viene de la rivalidad eterna entre aquéll@s que reclaman como suyo el pantalón.

Bard nos explica que las historias del vestido no hablan del pantalón hasta el Renacimiento porque fue entonces que las clases opulentas lo asumieron como nueva prenda de vestir, copiándose de los pobres campesinos que vestían una versión antigua que les llegaba hasta la rodilla. La primera guerra del pantalón registra una temprana lucha de clases entre ricos y pobres, y entre lo nuevo y lo…

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Revoluciones Naranja 15M y otros movimientos sociales: Sobre la obra «Las 10 mareas del cambio», textos

Sociología crítica

[Sobre el siempre sugerente tema de las Revoluciones Naranja en Europa Occidental, la situación española se ha convertido en un muy curioso caso de estudio. Y en este caso más que de estudio, los textos que recogemos de uno de los actores activos del fenómeno no es tanto un estudio como una pieza de ese tablero que recoge muy bien los discursos, la mentalidad y la lógica subyacente de quienes lo impulsan. Es literalmente, texto para el análisis del fenómeno] [La portada del libro es, casualmente, «naranja»][Sociología Crítica]

Fuentes: Diario Digital El diario.es

[Son dos textos: La introducción a la reciente obra Las diez mareas del Cambio ( Juan Luís Sánchez, 2013) y una entrevista al autor]

La playa (y el periodismo del infinito)

‘Las diez mareas del cambio’, de Juan Luis Sánchez, es un libro que mezcla ensayo y reportaje para dar claves sobre los nuevos…

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DE CÓMO CIERTO FEMINISMO SE CONVIRTIÓ EN CRIADA DEL CAPITALISMO. Y LA MANERA DE RECTIFICARLO Por Nancy Fraser *

 Sin Permiso <www.sinpermiso.info>

20 octubre 2013

 

Como feminista, siempre he asumido que al luchar por la emancipación de las mujeres estaba construyendo un mundo mejor, más igualitario, justo y libre. Pero, últimamente, ha comenzado a preocuparme que los ideales originales promovidos por las feministas estén sirviendo para fines muy diferentes. Me inquieta, en particular, el que nuestra critica al sexismo esté ahora sirviendo de justificación de nuevas formas de desigualdad y explotación.

En un cruel giro del destino, me temo que el movimiento para la liberación de las mujeres se haya terminado enredando en una “amistad peligrosa” con los esfuerzos neoliberales para construir una sociedad de libre mercado.

Esto podría explicar porqué las ideas feministas, que una vez formaron parte de una visión radical del mundo, se expresen, cada vez más, en términos de individualismo. Si antaño las feministas criticaron una sociedad que promueve el arribismo laboral, ahora se…

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Inmediato y abstracto, infinita mediación y realidad

“El concepto, como “unidad de ser y esencia” es, debido a que la esencia vale como negación del ser (inmediato), negación de la negación, y por tanto, ser restablecido, aunque no en su inmediatez sino como la “infinita mediación y negatividad de éste en sí mismo”. La esencia es un aspecto de la totalidad, la cual se exterioriza en ella; dentro de la totalidad está determinada la esencia por relaciones infinitamente múltiples. El concepto es “totalidad en tanto que cada uno de sus momentos es el todo que es el concepto y es puesto con él como unidad inseparable”. “Ser” y “esencia” son únicamente expresiones para distintos aspectos del todo y. por tanto, fijados como tales, son “no verdaderos”. El concepto es, al contrario, como unidad ideal de las esferas del ser y de la esencia, lo concreto respecto de éstos” . Wolfgang Röd. La filosofía dialéctica modernaImagen

Poder y resistir

 “Rara vez uso la palabra ‘poder’, y si lo hago, es siempre la abreviatura de la expresión que siempre uso: relaciones de poder (…). Lo que quiero decir es que en las relaciones humanas (…) el poder está siempre presente: me refiero a relaciones en las que uno desea dirigir la conducta de otro. Estas son las relaciones que uno puede encontrar en distintos niveles, bajo formas distintas, estas relaciones de poder son cambiantes, esto es, pueden modificarse a sí mismas, no se dan de una vez y para siempre (…). Estas relaciones de poder son, entonces, cambiantes, reversibles, inestables” . M. Foucault El poder no es sinónimo de violencia ni de prohibición, sino que permite generar discursos y prácticas, saberes y verdades, toda una política y ética de la existencia. Para evitar la violencia sobre el otro, las relaciones de poder deben ser reversibles, en continua modificación y evitando su fijación, su estatización, lo que da lugar a la asimetría entre los elementos que entran en la relación de poder. Resistir es, entonces, evitar y no permiitir que los flujos sedimenten.Imagen

“La ciencia social, que está condenada a la ruptura crítica con las evidencias primeras, no dispone de mejor arma para llevar a cabo esta ruptura que la historización que permite neutralizar, en el orden de la teoría, por lo menos, los efectos de la naturalización y, en particular, la amnesia de la génesis individual y de un dato que se presenta con todas las apariencias de la naturaleza y exige ser aceptado sin discusiones, taken for granted”. Bourdieu, P., Meditaciones pascalianas